Convertir el reciclaje en un juego es la mejor manera de crear hábitos duraderos. Aquí tienes algunas ideas: – El Baloncesto del Reciclaje: Coloca diferentes botes (papel, plástico, orgánico) y haz que los niños lancen los residuos limpios al bote correcto para ganar puntos. – Detectives de Basura: Da un paseo por el parque y «cacen» basura (con guantes) para luego clasificarla. – Arte con Desechos: Antes de tirar algo, pregúntales: «¿En qué podemos convertir esto?». Una botella puede ser un cohete, una caja un castillo.